viernes, marzo 17, 2006

Comptine d'un autre eté: l'après midi


Todavía quedan restos de lo que fue mi cumpleaños.
Un papelito naranjo redondito se siente solitario en mi cubrecama. No tiene con quien hablar, aunque tampoco tiene mucho que decir.
Lo soplé con mi voz y no quiso huir. Un segundo intento y logre que escapara.(Aquí no tenía demasiado que hacer)
Él resaltaba entre lo amarillo amarillado de mis tapas, como en un desierto deslumbrante de hilos viejitos lo haria un beso.

Ahora debe estar viajando entre vientos presurosos y disimulados silenciosos. Y es que aparte de mi soplido dulce y gastado, la ventana estaba abierta.
Abierta entre mi semi-mundo y el patio.
El patio mirado desde un segundo piso eso sí.
Desde una segunda realidad.
Donde tú paralelo y el mío se pueden mezclar.

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