
No sé que será mejor.
Escucho 31 minutos y sonrío. Pero siento que no es real…
Se habrá acabado todo aquello?
Unos jeans con un tul rojo lleno de agujeros. Mordidas de perro, de gatos. Y hasta mis uñas.
Lo otro no lo tengo muy claro. O negro o negro. Cuál de los dos?
No hay razones de por medio, ni una sola opción.
Entre remitentes de cartas nunca escritas se suceden indiscutidas batallas contra mí misma, de una desatada desesperada significación.
No comprendo. Ni las infinitas letras siempre presentes ya no me acompañan y tampoco las obligo. En mi bolso ese azul intenso, último de mi colección, ya no es protagonista. Negros con líneas blancas se robaron el papel sin previo aviso, y ni cuenta me di.
No llevan palabras de mis preciados momentos y segundos idealizados, y/o hasta incluso inventados.
Tampoco sueños olvidados en carreteras lejanas, donde pistas compañeras me jugaban malas pasadas con el recuerdo.
Sino, lo que será gran parte de mi futuro. Lo que nunca se me ocurrió ser pero ahora seré.
Lo que me encanta pero aún no convence. Las letras que transformándose en algo más elevado y evolutivo, estarán junto a mí por algunos años...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario