jueves, noviembre 09, 2006


Y ha comenzado otra vez la carrera por una nueva sucesión de hechos inentendibles en la (mi) vida. De esos que por más que te cabecees (hasta con la pared, pero prefiero la almohada) no logras saber el por qué, el cómo, el cuando y quizás cuantas cosas más.
Sólo *son* y ya no hay más. Puedo desvanecerme en sus brazos, huir entre copas y salir a carretear sin ganas.
Puedo dedicarle un “No te salves”, pero dudo que entienda. Y no por que sea tonto, o algo por el estilo, sino que por su forma de ser.
Y puedo pensar mil razones que no harán nada de bien. Puedo recordar mi mayor dolor y ver que todavía cuela tan hondo como nadie, y que no lo he superado. Y que cuando hablo con él todo cae y todo “delfín” quiere huir de mí.
Volver, volver, volver… al lugar donde todo comenzó.
Volver, volver, volver, con la frente marchita… como en la película de almodovar.
Ya no quiero nada en especial. Quiero paz.

Regálame un poquito?

sábado, noviembre 04, 2006

Y empezamos otra vez. (esta ves si que si)


Debería estar leyendo un tedioso texto de historia, aunque de verdad no es uno, son dos. Pero no. Aquí estoy refrescando la mente (si así puede llamarse) en estas paginas de mentira (por que no puedo tocarlas a menos que las imprima) y con este lápiz semi mágico por que si lo piensas, el producto de tu cabeza va directo a este papel imaginario sin tener que escribir con un lápiz. Sí, es verdad, es con los dedos pero no es lo mismo… Yo no veo el teclado cuando escribo así que lo que estoy pensando va directo a la pantalla. PAM. Así de instantáneo y simultaneo. (Simultaneo por que escucho a Radiohead por mientras y bajo música y hablo por msn)
Yyy esta vez si que sí comienzo. O vuelvo. O como sea.