viernes, marzo 31, 2006

Mhmm....


Un verdadero escritor no piensa lo que va a escribir. Simplemente nace de sus manos.
Es cierta inspiración, a veces casual, la que hace correr las letras sobre el papel sin siquiera entender que palabras se están escribiendo. A veces me pasa, pero solo a veces.
Tal vez sean puras mentiras lo que estoy diciendo. En una de esas todos piensan lo que van a escribir, pero en cierta manera deja de ser puro para mí. Ya no va directo de la mente –o del corazón- al papel.
Creo que yo solo se retratar momentos. Escribir más de lo debido me cuesta.
Soy como de esas personas que participan en el concurso del metro. Ese llamado santiago en 100 palabras. Las miles de personas que han enviado micro historias deben saber de lo que hablo. La magia de recibir un momento que te marca, y poder traducirlo a un lenguaje en que los demás puedan entender aunque sea un poco, lo que tú viste.

Así me gusta escribir a mí. Así me nace.

He visto cortometrajes donde dos personas completamente desconocidas se observan en una estación de metro mientras esperan, tejiendo sueños mutuos sin darse cuenta, creando en sus mentes de forma paralela, el rostro de sus nietos y el sabor de la torta de su boda.
Discutiendo con ellos mismos si tendrán la suficiente valentía como para hablarle a esa persona que camina impaciente en espera del tren, de preguntarle cual es su nombre, y dejar de una vez por todas que sus miradas se confabulen de verdad.
Pero es tarde. Una se sube al tren y la otra no. Y sus miradas fijas atravesando el vidrio se dan cuenta que han perdido al amor de su vida sin siquiera haber cruzado una palabra.

Nunca me ha pasado algo así.

He mantenido conversaciones latentes entre miradas, con personas que nunca he vuelto a ver. Pero compartiendo otro tipo de secretos, jamás algo como eso.
Pero más que nada, he sido partícipe de algunas otras.
Me pregunto que pasaría si te encontraras otra vez con aquel hombre o mujer, con quien compartiste miradas infieles, construyendo historias imposibles y que serían pronto olvidadas al tener que bajar sin remedio al destino que llevabas.
Le preguntaré a alguien que lo haya vivido.
u_u

Estoy escribiendo puras estupideces.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerdo cuando leí ese cuento... de hecho yo lo tengo en un librito que entregaron un día de Abril de 2005 si mal no recuerdo... tenía preuniversitario... y llegué tarde por sacar ese librito amarillo... y de hecho sake como 3... dos los regalé... y el último está descansando en mi velador... junto al regalo que hicieron los padres de mi curso 4to I hUmanista para la graduación... un reloj tallado en madera... y muy pocos compañeros tenían ese libro... que se veía desde mil kilometros de lejos... ese color muy chillón, y que claramente quiere decir "léeme, estoy acá esperando que me abras para que tu vida se vea reflejada en cada cuento"... Cada grupo de Cien palabras es un pedazo de nosotros... así también como nosotros nos vemos reflejados en historias que muestran en la televisión... obviamente todo estereotipado... en las letras y en las frases podemos ver nuestras propias vidas... nuetras propias vivencias e incluso, recordar algunos suceso de nuestras vidas que son olvidables... y también los que son inolvidables...

Varias veces me ocurrió eso que cuentas, bueno... la imaginacion da para mucho... pero sabes lo que siempre me imaginaba... un beso tipico de pelicula romantica... llamese "Casablanca" o "Lo que el viento se llevó"... un beso profundo... un beso que traspase la esencia de cada uno de los seres... y que los transforme en un solo ente... Dios mío que sería lindo... lamentablemente yo eh tenido lo que se dice "mala suerte en el amor"... y a veces me pregunto si esta necesidad humana de sentirse amado por un ser del sexo opuesto... o del mismo sexo... nace a su vez de la debilidad humana de no creer totalmente en Dios y en Su amor... hay que veces en que me pregunto qué es más importante... el amor de Dios... o el amor de una mujer (en mi caso)... solamente, creo yo, la "experiencia" que deba tener me ayudar´´a comprender mejor...

Pero...

Creo que ahora necesito ambos a la vez... el amor correspondido de una dama es necesario para soportar este mundo hostil... pero también lo es el amor de Dios... ese amor incondicional hacia Sus Hijos... ese amor que no nos va "dejar por otra persona"...

El nos querrá por los siglos de los siglos...

Así también como escribiré en vuestro... libro para escribir en línea... o Blog...

Bueno... me disculparás... pero espero que seas la Maka que conozco... pero sé que tú te darás cuenta si me conoces...

Eso sería... un Abrazo

Adiós

ReNo PUC

Sebastián Lehuedé dijo...

Hola! soy tu compañero de la U.
Está bueno el post, pero no creo que puedas generalizar. García Márquez pensó 17 años Cien años de soledad antes de escribirlo. Cada uno tiene su método.
A propósito, te recomiendo "Bartleby y cia." del escritor español Vila-Matas. Su tema es el oficio del escritor y en verdad uno aprende muchísimas cosas.
Agrégame a tus favoritos y yo también te voy a agregar.

Anónimo dijo...

nu te alarmes niña, suele ser asi. a mi me pasa algo parecido con las fotos. derepente mirando por el visor sale una foto que quise tener.

te quelo dijo el chino

julio